UBICACIÓN GEOGRÁFICA

 Palestina es una región histórica que se encuentra en el corazón del mundo antiguo. Está ubicada en el suroeste del continente asiático, en el extremo este del Mar Mediterráneo, convirtiéndose en un puente que une Asia, África y Europa. Cuenta también con una salida al Mar Rojo que le permite el acceso al Océano Índico.

Esta privilegiada posición geográfica le ha permitido, a lo largo de la Historia, acoger a destacadas civilizaciones, además de mantener un fluido intercambio cultural y económico con todas las regiones del globo, pero también, le ha significado ser blanco de numerosas invasiones. Tribus guerreras, grandes imperios y, a partir del siglo XX, poderosas potencias mundiales, vieron en Palestina el asentamiento ideal para consolidar su dominio en Medio Oriente, gracias a la existencia de puertos naturales en sus costas mediterráneas y su posición respecto a los demás países árabes.

Debido a su ubicación, el equilibrio mundial depende en gran medida de la estabilidad de la zona, la solución al problema de Palestina, el reconocimiento de los derechos legítimos de su pueblo y su derecho a la autodeterminación, y la creación del Estado Palestino Independiente con Jerusalén como capital.

IMPORTANCIA DE LA UBICACIÓN GEOGRÁFICA

IMPORTANCIA ESTRATÉGICA

Palestina es un puente natural entre tres continentes, está ubicada en la costa del Mar Mediterráneo y es considerada la puerta sur de Bilád Ash-Shám (Siria) y su primera línea de defensa.

Por ello, todos los invasores que dominaron zonas de Asia y África trataron de expandir su control hacia Palestina, con el fin de asegurar su presencia en los territorios que ocupaban. Así lo hicieron los hiksos, quienes tomaron Palestina para proteger su presencia en Egipto, al igual que los asirios, romanos, egipcios, bizantinos y tantos otros.

Algunas de las más importantes batallas de la Historia se produjeron en tierras palestinas, como la batalla de Ain Yalút en 1260 d.C. y la batalla de Hattin en 1178 d.C.

Durante la Edad Media, cruzados y musulmanes se disputaron el control de los Santos Lugares, dando paso a numerosos combates que costaron la vida de miles de personas. Aquí también se desvanecieron los sueños de expansión de Napoleón Bonaparte, quien pretendía controlar Siria, pero fracasó en la batalla de Akka (San Juan de Acre).

Más adelante, en el siglo XX, con el colonialismo europeo, en especial de Inglaterra y Francia, implantó la convicción de que era indispensable dominar Palestina para proteger sus intereses en los demás países árabes. De ahí surgió la idea de la importancia de la creación de un Hogar Nacional para los judíos en Palestina y la creación del Estado de Israel, ya que éste ayudaría a la protección de los intereses europeos en el Golfo Pérsico y el C  anal de Suez, impidiendo así cualquier atisbo de unidad árabe que posibilitara el levantamiento y progreso de una Nación Árabe.  

 IMPORTANCIA RELIGIOSA Y TURÍSTICA

Palestina es la cuna de las tres religiones monoteístas del mundo: Islam, judaísmo y cristianismo. No por nada es conocida como la Tierra Santa.

En ella se encuentra la Mezquita de Al Aqsa y la Cúpula de la Roca, dos de los lugares más sagrados para el Islam. La Iglesia de la Natividad y la del Santo Sepulcro, además de todos los lugares bíblicos, son sitios venerados por los cristianos.  

La presencia de los lugares santos motiva la visita de millones de peregrinos musulmanes y cristianos, otorgando grandes posibilidades al desarrollo del turismo, el comercio, la estabilidad y la fraternidad entre los pueblos y las naciones.

 IMPORTANCIA COMERCIAL

En la antigüedad, la privilegiada posición geográfica de Palestina permitió que se convirtiera en una ruta para las caravanas comerciales que se dirigían de oriente a occidente.

El comercio proveniente de Asia, India y la Península Arábica, llegaba a los puertos palestinos del Mediterráneo y desde ahí se embarcaban a Europa.

En la frontera sur, que une África y Asia por tierra, el intercambio mercantil permitió la existencia de puntos comerciales que ayudaron a la estabilidad y al florecimiento económico de Palestina en épocas en que no hubo invasiones ni guerras, lo que posibilitó una vida estable y tranquila.

En la era actual, los puertos palestinos en el Mar Mediterráneo, como Haifa, Yafa y Gaza, tienen un importante rol en el comercio. Sobre todo el puerto de Haifa, desde donde sale el petróleo iraquí hacia Europa.

Gracias a su estratégica ubicación, Palestina ha podido conservar a lo largo del tiempo, y pese a los avances tecnológicos y de transporte, su relevancia mundial en el área comercial.